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martes, 6 de diciembre de 2011

¿A quién pediremos noticias de Córdoba?




Esta entrada se ha inspirado, copiado y plagiado tras leer http://lamalgama.blogspot.com/2009/05/cordoba-en-el-pesho.html ,



CÓRDOBA
A Carlos Castilla


¿A quién pediremos noticias de Córdoba?
Porque las piedras que amabas a la tarde han sido derribadas,
talados los cipreses y su claustro de salmos silenciosos,
destruidos los arcos,
el capitel rodó sobre la ortiga
y los artesonados aplastaron blasones,
soberbia, yelmos, gules...
Corrió la lagartija sobre lises
y las manos falaces arrasaron vergeles,
enmudeció la esquila en la espadaña,
abatieron dinteles, picaron tracerías. hundieron hornacinas
y a la venta pusieron atauriques,
teselas. surtidores, plata ilustre de ofrendas
y cobraron monedas de la traición tus hijos,
subastaron tus lágrimas, oh madre,
patria mía.

No había más belleza en este mundo
Por las calles de cal cuando furtiva
ajena sombra iba enamorada,
incansable de sol a sol,
tejiendo el embeleso luna a luna,
telones y murallas, celosías
de altas clausuras,
palmas de sombra sobre tapias blancas,
era ya solo amor el escenario,
la letanía armoniosa de los nombres:
Muro de la Misericordia, Alcázar Viejo,
Plaza de los Aguayos, Piedra Escrita,
Tesoro, Hoguera, Cidros, Mucho Trigo
¿Qué ramos de tristeza los naranjos al cielo levantaban?
¿Qué soledad y sus aspas de relente
enfriaban heridas como joyas?
Fuentes cegadas, oigo vuestros caños por la memoria,
vivas gargantas sollozantes.
Palpo el mármol, los fustes, las verdinas
sobre bronces ecuestres. Aromas como anillos
ciñen nupcias, suben por galerias desvaídas:
jazmín morisco, lilas, ajedrea.
Edén siempre perdido,
concédeme el recuerdo y su llave de niebla.

Don Luis se alejó por la calleja,
el Duque miró el ángel dorado del ocaso,
volvió al baño Lucano y tus hijos
de la campiña fueron a trabajar a Dusseldorf
Amarillas banderas
como présagas aves codiciosas
enlutaron terrazas. Usura y avaricia
la heredad repartieron destruyéndola,
dividieron tu suelo,
echaron suertes
sobre el solar patricio,
fonsque sophiae,
mientras te disfrazaban percalinas
para un siniestro carnaval turístico,
oh inmortal, eterna, augusta siempre,
oh flor pisoteada de España.

Pablo García Baena


Dedicado a todos los Sísifos

miércoles, 22 de junio de 2011

El milagro de la primavera




Aunque en las fotos no aparezca un olmo, este olivo bien que ilustra el magnífico poema de Machado, cambiando el Duero por el Guadalquivir, y al querido y viejo poeta por la ilusión de un joven artista, que nunca pierde la esperanza de volver a ver el milagro de la primavera...

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Antonio Machado

lunes, 28 de septiembre de 2009

Pensamientos y Fortunas de un Si Menor X




...luces rojas, verdes y azules.

Todas ellas en menos de un metro cuadrado.

Turgentes, volubles y reencarnables.

Luces rojas.

Son esas que se regalan a los amigos. Y se abren en la mañana.