jueves, 15 de diciembre de 2011

La vuelta a las cavernas de la arqueología cordobesa



Desayuno esta mañana (que no es poco) con la noticia de que la Gerencia Municipal de Urbanismo, en boca de su Presidente, Luis Martín, "reclama a la Junta que modere las exigencias arqueológicas", argumentando -entre otras lindezas- que el coste de un Estudio Histórico-Arqueológico previsto se eleva hasta los 4 millones de euros (cifra que no se cree ni él).

Pues bien, yo he pertenecido desde julio de 2001 a julio de 2011 al equipo de arqueólogos/investigadores contratados a cargo del Convenio de Colaboración entre la Gerencia Municipal de Urbanismo y la Universidad de Córdoba en materia de arqueología urbana e investigación. Sin defender ahora la eficacia y solvencia de dicho Convenio durante los años en que ha estado en funcionamiento, o la profesionalidad y valía de quienes lo componíamos, me asalta una reflexión meramente matemática. Si el sostenimiento de dicho Convenio, en sus cálculos más inflados, rondaba los 600.000 euros anuales (que para el señor Martín y su equipo suponía un coste insostenible en "los tiempos que vivimos", motivo por el cual lo denunciaron y disolverán definitivamente el próximo 31 de diciembre) y éramos los técnicos investigadores del Convenio quienes de oficio redactábamos y elaborábamos dichos Estudios Histórico-Arqueológicos (junto con la realización de supervisiones, prospecciones y excavaciones arqueológicas, así como proyectos de investigación, etc.): ¿realmente era caro el mantenimiento del Convenio y de su plantilla de más de una veintena de trabajadores altamente cualificados? Pues no, señor Martín, y a las pruebas me remito. Haga cuentas. Porque lo que parecía muy caro hace poco más de dos meses (momento de la denuncia del Convenio de Arqueología), servía para pagar las nóminas de un nutrido grupo de profesionales que solventaba con absoluta eficiencia cualquier labor relacionada con la Arqueología Urbana dependiente del Ayuntamiento, siguiendo escrupulosamente las legislaciones autonómicas y municipales en pos de la protección de nuestro rico y valioso patrimonio arqueológico, y las cuotas de beneficio o de ahorro para las arcas municipales en esta materia eran colosales.

Ahora, enarbolando la bandera eufemística de la "austeridad" una vez más, exigen a la Junta de Andalucía que no aplique la normativa autonómica que desde 1991 regula la protección del Patrimonio Histórico (y Arqueológico) en nuestra Comunidad. Si son capaces de instar a la Junta a que "relaje" sus prescripciones de protección patrimonial, miedo me da lo que harán con la eficiente Normativa Municipal en esta materia (gracias a su mayoría absoluta). Está claro, señor Martín, que retrocedemos una década y volvemos a la situación de los noventa, donde la gestión del patrimonio arqueológico en nuestra ciudad siempre estará marcada por la trágica y alevosa destrucción del importantísimo Yacimiento de Cercadilla (motivo de escarnio a nivel nacional e internacional y vergüenza propia con la que deberemos cargar de por vida los cordobeses amantes de nuestro pasado histórico), que no venía sino a ilustrar la deficiente o nula protección que se hacía por aquel entonces de los vestigios arqueológicos en cualquier intervención u obra que se desarrollase en la ciudad.

En resumen, no me queda otra que decirle que se equivocan en sus políticas de recortes indiscriminados, que sí sopesados. Y digo sopesados porque, en realidad, lo que esconde esta estrategia que están siguiendo con el desmantelamiento del Convenio y que ahora continúa con el despropósito de pedir "relajación" en las medidas de protección y estudio de nuestro Patrimonio Arqueológico, sólo esconde un interés: la vuelta a la especulación urbanística desmedida (demostrados quedan los malos resultados que esta práctica ha aportado a la economía de nuestro país y, en concreto, a nuestra ciudad), haciendo la "vista gorda" en cuestiones de vital importancia para el común de la ciudadanía, como es la protección de nuestro pasado y nuestra historia que reposa en el subsuelo, y favoreciendo a los "señores del ladrillo", esos que ahora ustedes, señor Martín, prefieren sentados a su lado como asesores en el Consejo de la Gerencia de Urbanismo.

Le pido encarecidamente, señor Martín, que den un giro en sus políticas económicas y de generación de empleo, en sus medidas de recortes en materia de Cultura y Patrimonio, y que cumplan escrupulosamente con las promesas de campaña, aunque ya no seamos candidatos a ningún galardón internacional.  No sacrifiquen nuestro pasado y nuestra Historia "para salir de la crisis" o "como medida de ahorro", pues no convencen a nadie con ello. Los ciudadanos de Córdoba, aunque pasivos y acomodaticios con "lo que nos echen", no somos imbéciles y denunciamos públicamente este trato de favor hacia quienes nos metieron, con sus prácticas especulativas y, en algunos casos, delictivas, en detrimento de la Arqueología en nuestra ciudad. Demuestren su cultura con la defensa de nuestra Cultura. Si no es así, desgraciadamente, ustedes pasarán a la historia como responsables de la vuelta a la barbarie arqueológica, y si los ciudadanos callamos ante tales despropósitos, jamás nos perdonaremos haber destruido, aún más si cabe, las páginas de nuestro pasado que reposan a escasos centímetros de la ciudad que pisamos, esa que queremos que siga creciendo y avanzando en convivencia con su Patrimonio Arqueológico, legado de todos y verdadera fuente de riqueza, real y conceptual, de Córdoba.

Links relacionados:

http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/1134724/urbanismo/reclama/la/junta/modere/las/exigencias/arqueologicas.html


http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/1074304/urbanismo/denuncia/acuerdo/con/la/uco/sobre/arqueologia.html

http://www.arqueocordoba.com

S. Sánchez, arqueólogo cordobés.

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